ATENCION

Si alguien está  más interesado en este tema envieme un email a:
 If anyone is interested in a subject more on this subject send me an email to:

mediterrano@gmx.us

miércoles, 8 de enero de 2014

VINARRAGELL


A partir del s. XIII a.C., en el mundo mediterráneo se producen cambios trascendentales en el ámbito social, político y tecnológico. Las transformaciones acaecidas con la desaparición de los centros orientales suponen la aparición de nuevas formas de poder político y la  descentralización del comercio de artículos de alto valor.
Algunos núcleos cuya dinámica socio-económica así lo permitió se convierten con el Hierro Antiguo en verdaderas ciudades.
   El contexto sociopolítico mediterráneo permite un comercio más ágil, no monopolizado por los grandes estados, apoyado en puntos estratégicos y comunidades de paso que experimentan un importante desarrollo al amparo de su papel de intermediarios. Estos procesos crecientes de interacción y multidireccionalidad de influjos culturales son catalizados desde el Mediterráneo centro-oriental hacia occidente. La expansión de la cultura tartésica por el sureste se hace patente en yacimientos del Bronce Final como el yacimiento de Vinarragell.
   Este enclave, situado en la desembocadura del Mijares, ofrece una buena posición estratégica y cumple todos los requisitos para ser una comunidad de paso, al ubicarse en un punto que controla las vías de comunicación y puede articular varias regiones.
Nos encontramos con  un asentamiento donde los fenicios se habían instalado creando así la producción cerámica, broncista y orfebre, inspirada esta última en joyas  etruscas orientalizantes y de influencia jónica.
       A demás parece que  trabajaba un artesanado extranjero produciendo armas y objetos de tipo atlántico, lo que da idea de la existencia de este tipo de contactos comerciales a larga distancia. Los artesanos fenicios instalados en el poblado suscitaron una destacada producción alfarera cuyas piezas sirvieron para abastecer a otros yacimientos más interiores.
   La interacción humana y comercial con el mundo fenicio fue incrementándose, de modo que Vinarragell, partícipe de la corriente orientalizante, experimentó en el siglo VII a.C. una formidable expansión urbanística. El asentamiento adquirió un perímetro amurallado y experimentó obras públicas y de aterrazamiento.
  La ciudad portuaria instalada al abrigo de los vientos de levante, se encontraba en un punto estratégico no sólo para la explotación primaria de los recursos económicos sino, y a ello se debió tal elección, en un lugar óptimo de un cauce fluvial que comunicaba el Este Peninsular con el Bajo Aragon, un eje comercial de especial importancia en la protohistoria de ambas regiones.
    El yacimiento se encuentra en la orilla derecha del paleoestuario del río Mijares al final del Camí Santa Pau y forma parte de una extensa finca de naranjos y pertenece al término de Burriana, ciudad de la que dista cinco kilómetros y con la cual se comunica.  El río Mijares es el curso fluvial más importante de la provincia de Castellón, tanto en caudal como en longitud. Su nacimiento se sitúa sobre los 1.600 metros de altitud, en la provincia de Teruel. La desembocadura está formada por un cono aluvial, cerrado superficialmente por un cordón de gravas, roto sólo por los efectos de los temporales de levante sobre la línea de costa.
Se puede decir que este yacimiento no pasó por la fase del íbero pleno, pasando desde  la  Primera Edad del Hierro  o del estado castreño a la etapa orientalizante.
Tras diversas campañas, entre 1974 y 1979 se localizaron seis fases distintas de esta pequeña elevación que fue creciendo a causa de sus sucesivos hábitats. La primera es la época fundacional o europeizante, a la que siguen la fenicia, ibérica independiente, ibérica dependiente, semita y también cristiana.
En su desembocadura forma una especie de albufera alargada de unos 90 metros de anchura, que se hace más angosta en la línea de la costa por el avance de un cordón litoral desde el norte que la cierra parcialmente.
  La intensidad del comercio fenicio queda justificado con la presencia antigua de manufactura de bronce en todo el levante.
  El yacimiento es de gran relevancia, pues se trata de una de  las colonias fenicias más importantes en el este peninsular.
Se considera Vinarragell como un gran poblado  costero de carácter íbero-fenicio en cuyo hábitat un jefe local se establece de forma destacada y donde se pueden observar los elementos determinantes para ostentar y acrecentar su prestigio, por ejemplo, las poderosas fortificaciones o el control de la producción del vino, bebida de destacada importancia en los contextos político-ceremoniales mediterráneos de consolidación del poder aristocrático.
 Este poblado fenicio de la Ilergavonia estuvo habitado entre fines del siglo VIII y el tercer cuarto del siglo VI a.C.
 El emplazamiento fenicio se debería a los marinos metalúrgicos y comerciantes que necesitaban un puerto en el estuario, y un hinterland rico en mercancías (azafrán, vino, lapis specularis, hierro). Ocupaba un sitio privilegiado como papel de puerto de mar y punto de salida para el comercio de los productos de su hinterland.
 Vinarragell generalizó diferentes productos, principalmente cerámicas torneadas, en el hinterland del Mijares y del Bajo Ebro, mientras que los artesanos fenicios instalados en esta población suscitaron una destacada producción alfarera cuyas piezas sirvieron para abastecer a otros yacimientos más interiores.
Las cerámicas fenicias han sido el principal objeto de estudio para establecer la cronología y el ritmo de los principales cambios estructurales que dieron lugar  a la incorporación de la sociedad prehistórica occidental en la historia general del Mundo Mediterráneo.
La  producción anfórica se inició antes de la mitad del siglo VIII a.C. en buena parte de los centros afectados por el comercio fenicio, especialmente en aquellos que contaban con ciertos recursos agrícolas y pesqueros.
La presencia de los fenicios es difícil de datar cronológicamente; es posible que fueran ellos los que enseñaron al núcleo ibérico la utilización del torno y el horno de alfarería.
La cronología de estas ánforas data entre el 675 a C al 550 a C, fabricándose en diversos centros del sur de la Península, que posteriormente los íberos adoptaron formas fenicias, pasando rápidamente a ser fabricadas por los propios indígenas.
Hay también una serie de piezas  fenicias hechas a torno a las que resulta difícil encontrar un cierto paralelo entre las de más factorías  fenicias del Mediterráneo, que pueden corresponder a novedades de los alfareros de la zona.
Se trata pues, de un yacimiento indígena  de carácter hallstático sumergido en las redes comerciales de las factorías o  colonias  fenicias instaladas en el Mediterráneo.
En este poblado tras las diferentes excavaciones no se ha encontrado la necrópolis correspondiente, por tanto, es obvio, la inexistencia de ajuares en las tumbas.
Su posición indica que actuó como escala en la ruta que unía los enclaves fenicios ibicencos con las colonias fenicias andaluzas y valencianas. Es un yacimiento perteneciente  a la primera Edad del Hierro y a la cultura de los campos de urnas en un principio hasta que llegaron los colonizadores del Mediterráneo, es decir fenicios y griegos, notándose una gran influencia tartésica, a lo que se sumó paralelamente el efecto directo de la acción de los colonizadores, muy activos en la costa.
Las ánforas, tinajas y otras cerámicas a torno, lisas o pintadas fenicias introducidas en el medio indígena peninsular desde las colonias fenicias de Andalucía, dieron lugar a una corriente de imitaciones, burdas en un principio, pero gracias al torno de alfarero y al horno de cámara alcanzaron pronto un alto nivel tecnológico.
 Por su proximidad sería el gran foco difusor de los nuevos adelantos tecnológicos y culturales  de carácter orientalizante que afectaron de manera progresiva a las comunidades indígenas del Bajo Aragón.
Se encontraron muros pero por la destrucción que  padecen es casi imposible estudiar sus características. Había una estancia dedicada al almacenamiento de grano.
Dentro de la investigación protohistórica sobre los fenicios, el comercio ha sido uno de los pilares del estudio arqueológico, interpretándose tradicionalmente como el principal motor económico del mundo orientalizante, a excepción de otras posturas que defendían el desarrollo de políticas de implantación territorial como impulso económico.
Un problema de los estudios sobre las estructuras comerciales protohistóricas ha sido la aplicación de modelos interpretativos o terminologías modernas sin una reflexión previa sobre dichos conceptos, tales es el caso de términos como economía, comercio o intercambio. El comercio, interpretado de forma determinista como vertebrador únicamente de intercambios con fines de enriquecimiento o subsistencia, también incluye una dimensión social en la cual existe una gran multiplicidad de transmisiones e interacciones relativas a la esfera social y cultural, ya que la realización de estos intercambios de bienes conlleva implícitamente el establecimiento de relaciones sociales e intercambios de conocimiento entre los agentes implicados en esta actividad.
Este enclave era más que suficiente para el comercio colonial primitivo, siendo esta privilegiada situación del yacimiento
Se hallaron fragmentos de vasijas  de importación en forma de ánforas. Toda la cerámica encontrada está fragmentada. Se halló  una vasija geminada de bronce. Se halló un fragmento de vaso esgrafiado bruñido, así como varias piedras de molino barquiformes.
Había también bordes de ollas de perfil con cabeza de caballo. Se encontraron varios fragmentos de los llamados Kalathos o sombrero de copa y también  fragmentos de cerámica ibérica de grandes vasijas o tinajas realizadas a torno pintadas  decoradas en negro, marrón o rojo, con bandas, filetes, flecos, círculos y semicírculos concéntricos, tableros de ajedrez y varios motivos geométricos propios de la época.
Se hallaron también fragmentos arcaizantes hechos a torno de cerámica negra pertenecientes a bocas lisas algo exvasadas.
Se documentan muestras de pithoi perteneciente a la cerámica ática. Platos y cuencos de pie trípode. Todo ello apunta al periodo  y carácter orientalizante de todas las poblaciones de la  costa.
 Según las excavaciones se podría interpretar Vinarragell como el hábitat donde un jefe local se establece de forma destacada y donde se pueden observar los elementos determinantes para ostentar y acrecentar su prestigio, por ejemplo, las poderosas fortificaciones o el control de la producción del vino, bebida de destacada importancia en los contextos político-ceremoniales mediterráneos de consolidación del poder aristocrático.

CERÁMICA IBERICA

A partir de finales del siglo VII a. C. y durante gran parte del siglo VI a. C., las primeras cerámicas ibéricas pintadas y lisas del sur y sureste peninsular muestran repertorios de clara filiación fenicia, sobre todo en lo que se refiere a los grandes contenedores como ánforas o tinajas, que incorporan poco a poco formas nacidas de la creatividad indígena.
En Vinarragell queda bien patente la progresiva sustitución de las cerámicas hechas a mano por las realizadas a torno. Todo ello provocará una mayor estabilidad de la población mediante la concentración en núcleos mayores y la consolidación de nuevas formas constructivas.
Por los vestigios hallados parece que en esta villa la economía de las gentes  era  que se dedicaban principalmente a la agricultura, al comercio marítimo  y a la ganadería. Esto lo prueba la existencia de un horno encontrado para cocer pan. En las cercanías hay una presa pre-romana con su  respectivo canal de drenaje. La cultura material del enclave se define por la existencia de un repertorio cerámico donde predominan las producciones a torno, en las que destacan las ánforas, los recipientes o jarras de  tipo pithos y vajilla de mesa, con platos y cuencos, que dejan sentir el peso de la influencia fenicia, aunque el conjunto se aleja de los ajuares hallados en enclaves coloniales. Junto a las cerámicas a torno coexiste un importante conjunto de cerámicas realizadas a mano que alcanza porcentajes cercanos al 25-30 % del total.
       Este poblado estaba en la red del extenso comercio fenicio, como demuestra la aparición de ánforas de cintas de origen centro- Mediterráneo y probablemente fenicio sardo. Debemos recordar que todas las piezas que han sido encontradas en este yacimiento han aparecido muy fragmentadas, por lo que es casi imposible hacer un estudio detallado, aunque lo podamos hacer bastante aproximado
  Junto a la cerámica a mano local encontramos en Vinarragell cerámicas a torno de imitación e ingentes cantidades de cerámicas importadas, lo que nos lleva a hablar de la presencia estable de gentes fenicias. Estas gentes configurarían un barrio colonial especializado en tareas mercantiles y artesanales.
Hay, también, grandes recipientes globulares, bien espatulados, decorados barrocamente con una temática geométrica que comporta bandas horizontales y en zig-zags, hechas con el lomo de la espátula, y cordones entrecruzados, dejando áreas triangulares decoradas con esférulas; así como pequeños recipientes con pitorro vertedor.
Los molinos de fabricación casera son barquiformes, aprovechando los rodenos del río.
Según Plinio  nos encontramos en un opiddum o poblado que era el límite entre la Edetanía y la Ilercavonia.
Se cree que fue una colonia fenicia, o tenía buenas influencias comerciales con los fenicios en la cual se hacía comercio con lo típico de la época (adornos, brazaletes, fíbulas, botones, vino, cerámica, garum, aceite, marfiles) con todos los puertos del Mediterráneo, dándole un carácter orientalizante.
Es probable que hubiera un taller de imitación de cerámica negra de carácter oriental o jónica.
Fragmentos correspondientes a grandes ollas o recipientes a torno, con el borde saliente,  con la pasta color anaranjado, cuarzo, cal y dióxido de hierro como  material desgrasante, llevan en el exterior un engobe amarillento, y podemos decir que son parte de la cerámica procedente de Cartago. Estos recipientes presentan una orejeta con perforación vertical, sobre una característica carena, y se describen como vasos cortados con asas y orejetas.
  Los ejemplares de este tipo datados en la segunda mitad del siglo VI a C. constituían los precedentes para  las urnas de orejetas ibéricas, los cuales copiarán los indígenas en cada uno de sus poblados o talleres.
  Es posible que tuvieran como divinidad a la diosa Astarté como demuestran los hallazgos de una figura de terracota, dedicada a esta divinidad, en uno de los santuarios cercanos.
 El intercambio comercial marítimo se efectúa entre promontorios costeros y prelitorales conectados visual y físicamente a través de los cursos fluviales que actuaban como una vía de penetración a las tierras del interior (Maestrazgo) constituyendo una vía de penetración hacia el interior a través del río Mijares.
Debió ser un gran núcleo urbano fechado en el siglo VI a.C. y como  es de suponer tendría también una fábrica o factoría dedicada a la producción salazones como todas las ciudades del litoral Mediterráneo.
Los mercaderes fenicios instalados aquí posiblemente negociaron con objetos de metal, pero también con otros productos, principalmente vajillas cerámicas u productos agropecuarios almacenados en ánforas u otros grandes contenedores.
 Por  la cantidad de fragmentos cerámicos correspondientes a ánforas, se cree que era un gran centro mercantil en el que se comerciaba tanto con aceite y vino, procedente de las colonias del Mediterráneo y del resto de la Península, es decir, tanto de la costa como del interior.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS HINTERLAND FENICIOS

EL HINTERLAND DE MAZARRON

EL HINTERLAND DE VINARRAGELL

 HINTERLAND TARTESICO EN LA MANCHA

 SEXI Y SU HINTERLAND

EL HINTERLAND DEL RIO GUADALHORCE

EL HINTERLAND DE LA FONTETA

 EL HINTERLAND DE ANDALUCIA

  EL  HINTERLAND DE HUEVA

EL HINTERLAND DE GADIR

ALHONOZ Y SU HINTERLAND 

EL HINTERLAND DE EXTREMADURA

CASTULO Y SU HINTERLAND

EL HINTERLAND DEL CERRO DE ALCORCON

EL HINTERLAND DE MASTIA

AKRA LEUKA Y SU HINTERLAND

EL HINTERLAND  DE SUKRO – CULLERA

EL HINTERLAND DE  AMPURIAS

HINTERLAND DE ALLONIS